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Ideas generales sobre lectura veloz

Es muy necesario en la época actual aprender a leer rápido y comprender mejor. Vivimos en la era de la información y para mantenerse útil en la sociedad actual es necesario asimilar una cantidad enorme de lectura que llega a través de diarios, revistas, faxes, correos electrónicos e internet. Ya no basta con haber logrado un cierto nivel de estudios: es necesario actualizarse constantemente.

La información por televisión es muy efímera y superficial, lo mismo que por radiodifusión. La única manera de obtener un conocimiento más completo de los hechos, así como un análisis, reflexión y evaluación es adquirirlo por medios escritos.

En este curso aprenderá a aprovechar el tiempo y a asimilar una gran cantidad de información, incluso con menos esfuerzo que antes.

Para que pueda evaluar su progreso, es fundamental calcular su velocidad actual de lectura, así como su nivel de comprensión. La idea es leer el texto de evaluación sin esforzarse adicionalmente, es decir, proponerse leerlo y comprenderlo como normalmente lo está haciendo en su vida actual.

No se preocupe si obtiene puntuaciones bajas, ya sea en velocidad o comprensión. Precisamente el curso enseña a mejorar la capacidad de lectura. Tener una baja puntuación es lo normal y esperado, pues la mayoría de las personas lee y comprende mucho menos de lo que podría hacerlo.

Tenga a mano un reloj con cronómetro o un reloj que marque los segundos, de preferencia. Prepárese y comience ahora con la lectura de evaluación, leyéndola de manera normal, a la que usted está habituado. Tome el tiempo exacto al comenzar la lectura y anótelo. Cuando termine la lectura, anote inmediatamente la hora, con minutos y segundos. Así podrá calcular el tiempo que tarda en leer actualmente.

Palabras por minuto (ppm) es igual al número de palabras divido por el tiempo en minutos.

 

VELOCIDADES DE LECTURA

Veamos en qué situación se encuentra con respecto a la velocidad de lectura y comprensión de lectores de todo el mundo. Aquí hay un cuadro de referencia.

Lector

Velocidad (ppm)

Comprensión

Bajo

10 – 100

30-50%

Medio

200 - 240

50-70%

Avanzado

400

70-80%

1 en 100

800 – 1000

80% y más

1 en 1000

1000 y más

80% y más

ATENCION A LOS MITOS

Como se verá durante el curso, a mayor velocidad de lectura, mayor comprensión.

También es necesario darse cuenta que las personas que tienen un mayor nivel de educación leen más rápido. Sin embargo, contrariamente a lo que la mayoría cree, su mayor velocidad no se debe a que posean mayores conocimientos, sino que a la motivación y a la presión por tener que leer mucho material en un tiempo breve.

Por este motivo, el adulto que deja la educación sistemática, tiende a volver a la velocidad de lectura que poseía en la enseñanza básica (escuela primaria). Si usted sigue nuestras enseñanzas, aumentará su nivel de lectura y lo mantendrá durante el tiempo.

Vea el siguiente cuadro.

 

Nivel educacional

Velocidad (ppm)

Enseñanza básica

200

Enseñanza media o secundaria

250

Enseñanza superior (universitaria)

320

Estudios de Post Grado

400

Etapa adulta

200

 

Los métodos de aprendizaje de la lectura que seguramente usted recibió en sus primeros años de escolaridad, han sido la causa fundamental para que tenga un nivel bajo de lectura. Se comete un error básico al suponer que una vez que usted aprendió a distinguir las letras, pronunciar las palabras y escribirlas, ya lo demás vendrá solo. Se considera que la persona una vez alfabetizada, aprenderá a leer con la práctica. Nada más errado. Aquí usted logrará superar esa primera etapa de lectura y comenzará a descubrir los errores y malos hábitos que hasta ahora le han impedido aprovechar sus capacidades.

LA LECTURA VELOZ Y LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Los estudios y técnicas para lectura veloz comenzaron a desarrollarse a principios de siglo cuando el volumen de la información escrita empezó a aumentar y a estar al alcance de mayor número de personas. Simultáneamente a estos hechos se desencadenó la Primera Guerra mundial y, curiosamente, estos acontecimientos se enlazarían por largo tiempo.

Muchos pilotos perdían segundos vitales durante combate al tratar de distinguir si el avión que se aproximaba era amigo o enemigo. De allí que se ideara lo que se denominó "método taquitoscópico", consistente en mostrar en una pantalla siluetas de aviones durante pocos segundos para adiestrar a los pilotos a distinguirlas. Gradualmente se aumentaba la cantidad de siluetas que se proyectaban al mismo tiempo y, a la vez, se reducía el tiempo de exposición.

La idea fue llevada a los cursos de lectura veloz, proyectando gradualmente de una a más palabras en una pantalla, y reduciendo también progresivamente le tiempo de exposición. Se encontró de esta manera que las personas podían aumentar fácilmente de 200 a 400 palabras por minuto. Yo mismo comencé enseñando este curso utilizando el método taquitoscópico.

Sin embargo, pocos parecen haber profundizado en este tema (¡Yo lo hice!). Es fácil confundir la relación causa y efecto. Si, en este caso, un alumno aumenta de 200 a 400 ppm al utilizar el método, es fácil deducir que gracias a él aumentó al doble su velocidad de lectura. Pero hay dos hechos que hacen dudar de esta relación causal.

En primer lugar, si se usa solamente este método, las personas tienen a volver a su velocidad de lectura que tenían antes. Luego, no se desarrolla una nueva habilidad que permanezca y permita percibir más rápido.

En segundo lugar, si el ojo es capaz de retener una palabra en cinco centésimas de segundo, quiere decir que en un segundo puede percibir 500 palabras. Y en un minuto, 60 x 500 palabras, es decir, ¡tendría que leer a una velocidad de 30.000 palabras por minuto! Un libro pequeño tiene esta cantidad de palabras.

En realidad, el nivel de lectura normal es de 200 a 400 ppm. El incremento en la capacidad de lectura observado con el método taquitoscópico en realidad se debe a la motivación y a la presión de practicarlo durante las sesiones que duraban los cursos. El entrenamiento taquitoscópico, en definitiva, no adiestra a leer más rápido.

En los años sesenta, se descubrió que con un entrenamiento adecuado los ojos aprenden a moverse más rápido y que la comprensión puede mantenerse por sobre la barrera de las 400 ppm.

LEER ES UN PROCESO INTEGRAL

Procuraremos enseñarle a leer de manera holística, es decir, que cada parte de su ser participe del proceso de lectura y que cada parte potencia a las demás.

EN LO FISICO.

Es necesaria una adecuada postura corporal al leer. Conviene practicar una relajación previa.

Antes del proceso mismo de la lectura se produce la percepción de los signos que habrán de ser interpretados.

Luego se produce la asimilación. Todo esto es posible porque la luz se refleja desde la palabra, de modo que sea percibida por el ojo y luego transmitida por el nervio óptico al cerebro. Es evidente entonces que necesitamos una buena iluminación para la lectura y asegurarnos que nuestra vista esté en condiciones para hacerlo.

EN LO AFECTIVO.

Disponerse a disfrutar de la lectura. Leer es entrar en contacto con el autor, una persona sensible que tiene mucho que comunicarnos. Es entrar a otro mundo, otra realidad y otra dimensión en el espacio y el tiempo.

EN LO MENTAL.

En la lectura se dan también otros procesos. La "Intra-integración" que es el enlace de todas las partes de la información leída con las demás partes pertinentes.

La "Extra-integración" es el proceso en el que se utiliza todo el conocimiento previo a la lectura. Aquí se establecen las conexiones apropiadas: análisis, síntesis, evaluación, selección, rechazo.

Luego es necesaria la retención de la información percibida y reflexionada. A mayor tensión, menor retención. A mayor tranquilidad y relajación, mayor retención.

El proceso posterior de la memoria también va en relación directa con la relajación. Mientras mayor sea esta última, más fácilmente se obtendrá lo que se necesita y que ha permanecido almacenado en la mente.

EN LO ESPIRITUAL.

Se debe procurar que la lectura produzca una satisfacción más trascendente. Lo ideal es ir más allá de la mera recopilación de información. La lectura permite ampliar la consciencia, mejorar el criterio y la evaluación, tener una visión más unitaria de la realidad, mejorar la comprensión y la tolerancia hacia otras ideas, etc.