Estrés aumenta peligro de infarto
Los jóvenes que viven permanentemente sometidos a estrés deberían comenzar a preocuparse de bajar el ritmo. Un grupo de cardiólogos italianos demostró la conexión existente entre el estrés psicológico y el infarto en los jóvenes, a través del estudio de diferentes grupos de población sometidos a factores ambientales diversos.
El equipo del Hospital San Raffaele de Milán, dirigido por Attilio Maseri, investigó en las víctimas de infarto la influencia de la depresión y las frustraciones laborales y familiares, además de la pertenencia a un determinado nivel socioeconómico.
Según explicó Maseri, el estrés psicológico es uno de los factores que contribuyen a aumentar el riesgo de infarto, especialmente entre los menores de 50 años, y desempeña un papel fundamental en la mitad de los casos antes de esa edad.
Los resultados del estudio prueban que la ansiedad y la insatisfacción son factores determinantes en la aparición de enfermedades cardiovasculares. Entre los elementos que causan mayor estrés entre los adultos jóvenes está el no contar con un poder adquisitivo considerado como satisfactorio.
Como recomendación, los médicos milaneses han subrayado la importancia del deporte para lograr una buena calidad de vida y, lo más importante, encontrar una motivación fuerte para que los jóvenes afronten con serenidad las preocupaciones cotidianas.
En tanto, otro estudio arrojó nuevas luces sobre lo que se conoce como hipertensión por estrés. No es poco común que una persona que habitualmente tiene presión sanguínea normal sufra de episodios de hipertensión cuando consulta al médico. Este fenómeno, que generalmente se considera como una inofensiva traición de los nervios, podría indicar un daño temprano del corazón que no debe ignorarse.
Estos casos podrían requerir tratamiento con dieta y ejercicios o medicamentos, señalaron investigadores italianos. La advertencia se suma a las diferentes visiones del mundo médico sobre los alcances de la hipertensión por estrés.
Daño temprano
Varios estudios han abordado el tema durante la última década, y algunos investigadores argumentan que los pacientes cuya presión arterial es normal excepto cuando consultan, probablemente sólo están ansiosos porque van al médico.
Sin embargo, el nuevo estudio comparó exámenes del corazón de pacientes con hipertensión por estrés con los de pacientes con hipertensión real y otros con presión arterial normal.
Las pruebas - efectuadas por la doctora Anna Grandi y algunos de sus colegas de la Universidad de Insubria, en Varese- se enfocaron en el ventrículo izquierdo del corazón, en donde los pacientes con hipertensión por estrés mostraron señales tempranas de enfermedad cardiovascular; entre ellas, el crecimiento y engrosamiento de las paredes del corazón. No se alcanzó a distinguir ningún crecimiento ni engrosamiento en pacientes con presión arterial normal.
Pese a que los cambios descubiertos en pacientes con hipertensión por estrés no eran tan significativos como en aquellos con hipertensión real, sugirieron que sí existe una tensión en el corazón, lo que indica un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular, como ataques al corazón a largo plazo.
