La depresión
acelera la muerte

Si usted es mujer, tiene más de 65 años y cree que está padeciendo
síntomas de depresión, busque ayuda. La depresión no es sólo una
enfermedad grave que mina la salud mental y física de quien la padece,
sino que, además, puede incrementar considerablemente el riesgo de muerte.
Los científicos acaban de encontrar nuevos argumentos para que los médicos
hagan un sobreesfuerzo para detectar los síntomas de esta patología, y
tratarla adecuadamente en las personas de edad avanzada.
Un nuevo estudio, publicado en el último número de Archives of Internal of
Medicine, demuestra que las mujeres que padecen seis o más síntomas de
depresión tienen el doble de riesgo de morir que las que no viven bajo la
losa de esta enfermedad o las que sufren menos síntomas relacionados con
ella. Más datos, en definitiva, que justifican la voz de alarma emitida
desde el Instituto Nacional de Salud Mental de EEUU: «La expansión de la
depresión entre las personas más mayores es un problema de salud muy serio
que nos concierne a todos».
Las estadísticas sitúan la incidencia de esta patología en un 5% en este
sector de la población que vive solo y está sano. Aunque más de un 25% de
los mayores de 65 años sufre periodos persistentes de tristeza, un 20%
piensa de forma frecuente en la muerte y más de un 20% de los que viven en
residencias está deprimido.
NOVEDADES. «El diagnóstico de depresión severa ha sido relacionado en
varios trabajos con un mayor riesgo de mortalidad, pero se desconocía si
los pacientes que sufren síntomas de esta patología tenían un riesgo más
elevado de fallecer que las personas que se sienten anímicamente bien»,
argumentan los autores del trabajo, liderados por Mary A. Whooley, del
Veterans Affairs Medical Center, de San Francisco.
Tras seis años de seguimiento de un total de 7.518 mujeres de 67 años o
más, los investigadores encontraron que la incidencia de mortalidad
variaba en función del número de síntomas de depresión diagnosticados en
las participantes.
Así, la mortalidad a lo largo del estudio fue de un 7% entre las que no
sufrían ningún síntoma de la enfermedad, de un 17% para aquéllas que
padecían de tres a cinco , y alcanzó el 24% en el grupo de participantes
en el que se detectaron seis o más síntomas. La asociación entre síntomas
de depresión y riesgo de fallecimiento se realizó tras tener en cuenta
otras variables que pueden incidir en la mortalidad: historia clínica de
enfermedad cardiovascular, diabetes, accidentes cerebrovasculares,
tabaquismo, enfermedad obstructiva pulmonar o hipertensión. «La mortalidad
se incrementa con el número de síntomas de depresión, lo que sugiere una
relación entre la severidad de la enfermedad y la respuesta», determinan
los autores del trabajo en sus conclusiones. La evaluación del estado
anímico de las participantes se realizó en función de la llamada Escala de
Depresión Geriátrica, en su versión corta, y la constatación del
fallecimiento a través del certificado del hospital. La causa de la
mortalidad se clasificó como: cardiovascular, cancerosa, no cardiovascular
y no cancerosa. De esta forma, los autores del trabajo han constatado que:
«Las mujeres mayores que padecen seis o más síntomas de depresión tienen
un 47% más de riesgo de morir de una enfermedad cardiovascular, incluido
un 80% más de riesgo de fallecer de una patología cardiovascular, no
cancerosa, no cardiovascular, en comparación con las que sólo dieron
positivo en cinco síntomas de la enfermedad». Estas conclusiones equiparan
la depresión a cualquier otro factor de riesgo cardiovascular como la
hipertensión, el colesterol, el tabaquismo, la obesidad o la diabetes.
El perfil de la mujer de más de 65 años con tendencia a padecer más
síntomas de depresión también queda desvelado en el trabajo. Comparadas
con aquéllas que sufren cinco síntomas de la enfermedad, las mujeres con
seis o más son más mayores, es más probable que sean fumadoras o
manifiestan tener un estado general de salud pobre. Además, sufren con
mayor frecuencia diferentes enfermedades, son menos autosuficientes y
tienen peores funciones cognitivas.
PERFIL. Suelen, también, estar viudas o solteras, tener una educación peor
y realizan una menor actividad física. «Hemos encontrado», señalan los
autores del trabajo, «que los síntomas depresivos son una causa y un
efecto del deterioro de la funcionalidad de las pacientes».
La depresión geriátrica, a pesar de ser un problema muy común, es una
patología poco diagnosticada y poco tratada. Esta falta de atención se
debe a que las personas de edad avanzada suelen padecer enfermedades cuyos
síntomas son similares a los que causa la depresión. Es el caso del
Alzheimer. Además, muchos de los medicamentos recetados para hacer frente
a los trastornos comunes del envejecimiento tienen efectos secundarios que
imitan los síntomas de esta enfermedad. Por esta razón, y a raíz de los
resultados del trabajo, la doctora Whooley insiste en la «necesidad de
duplicar el esfuerzo destinado a mejorar la detección y el tratamiento de
la depresión en los más mayores».
La depresión se supera si cambias el modo de ver la vida, si eliminas los
pensamientos destructivos y pesimistas. El ánimo se levanta con
pensamientos estimulantes generados desde lo más profundo de la mente.
Conoce la casete con prácticas y enseñanzas que ha ayudado a miles de
personas a superar las bajas de ánimo y las depresiones.
Clic aquí
para prevenir