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Curso Biodanza y Expresión CorporalSomos expertos desde 1982 en Biodanza
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| Ejercicios de flexibilización. | |
| Movimientos básicos de expresión. | |
| Respiración completa | |
| La comunicación interpersonal | |
| Danza creativa e imaginativa | |
| Regresión y nacimiento | |
| Caricia y ternura | |
| Buscando el eje de equilibrio | |
| Compartiendo el equilibrio: danza de Shiva | |
| El descubrimiento del otro | |
| Continencia y confianza | |
| Solidaridad y cooperación | |
| El descubrimiento del grupo | |
| Búsqueda del sentimiento grupal | |
| Oración | |
| La Despedida | |
| El Encuentro | |
| Expresión corporal creativa. |
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La música tiene la fuerza de actuar sobre nuestros sentimientos, provocando movimientos en nuestros cuerpos. Estos movimientos, cuando se manifiestan a través de los impulsos naturales e instintivos, promueven el surgimiento de sensaciones y sentimientos puros y límpidos, muchos de ellos desconocidos para nosotros mismos, acostumbrados a las limitaciones de los procesos de nuestra educación y sociedad.
Las músicas de Biodanza están cuidadosamente seleccionadas por su contenido semántico y poder evocador, facilitan el surgimiento de las vivencias. La vivencia es el momento en el cual tenemos una percepción inmediata con todo nuestro ser, más allá de lo conciente. La vivencia se manifiesta en la expresión del las emociones.
Los ejercicios están organizados según un modelo teórico destinado a elevar el grado de salud, mejorar la comunicación y estimular la creatividad, no solamente artística sino también existencial. En los ejercicios, se favorece el desarrollo de la Identidad de cada participante, a partir del encuentro con el otro: ser mirado, recibir y dar caricias, y toda forma de movimiento que favorezca el vínculo.
La Biodanza no propone modelos de comportamiento. Trabaja la parte saludable de las personas, y fundamentalmente el amor como fuente de vida. Todo el mundo puede practicarla, y no requiere preparación previa. Ayuda a mejorar la vitalidad, la salud, la alegría y el ímpetu. Es una actividad saludable, que todos pueden experimentar. No es necesario saber danzar, es suficiente sentir el deseo de aprender y renovarse.
Se trabaja la sexualidad, reconociendo qué es lo que nos atrae, cuál es nuestro deseo, y la capacidad de seducción. Estimula la creatividad existencial para poder definir como queremos vivir. Pero, sobre todo, favorece la afectividad personal, los vínculos con la gente de nuestro entorno, y la percepción de que formamos parte de un grupo, de una especie, del universo.
¿Qué
calidad tiene nuestra vida sin contacto con el ritmo natural y orgánico? ¿Qué
beneficio puede tener nuestro accionar tan rápido y frenético, poco
relacionado con un auténtico sentir? Dónde hemos perdido la sensibilidad para
saber cuando tenemos necesidad de reposar, cuando movernos más ágilmente, o
cuando tenemos necesidad de calor y de contacto humano?
Hace tiempo hemos privilegiado el conocimiento intelectual, lo racional, perdiendo la conexión con el corazón de los seres vivientes. El interés de la Biodanza está enfocado hacia una inversión de tendencia que restituye la prioridad sobre la sabiduría del cuerpo y de la sensibilidad.
Es posible danzar la propia vida cuidando el interés propio, en armonía con los demás y con el ambiente para tratar de armonizar la relación entre la cultura y la naturaleza. Y también poder poder percibir y emocionarte.
No es suficiente comer y dormir, tener dinero y una casa. Tenemos necesidad también de amistad, amor, alegría, capacidad de expresar y comunicar adecuadamente. Es esto lo que nos toca el corazón y genera el gesto nos vincula.